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jueves, 22 de octubre de 2009

Adentro del “Libro Rojo” de Jung


Seis preguntas para Sonu Shamdasani, por Scot Horton 

Acabo de traducir y publicar en la web del Centro esta interesante entrevista en la que entre otras cosas Shamdasani, estudioso de Jung, Profesor Philemon de Historia de Jung en el Wellcome Trust Centre for the History of Medicine, University College de Londres, y director de la edición del libro y su traductor del alemán, dice que:

“En el volumen de folios de cuero rojo, titulado Liber Novus (Nuevo Libro) transcribió con gran esfuerzo los manuscritos en una tipografía caligráfica, encabezada con una table de abreviaturas, y la ilustró con iniciales ornamentadas, bordes adornados y pinturas. Las pinturas representan inicialmente escenas descritas en el texto. En un estadio ulterior, los cuadros sed vuelven más simbólicos, relacionados con fantasías de su sus Libros Negros, representando elaboraciones ulteriores de su cosmología privada. La obra claramente fue modelada según manuscritos ilustrados de la Edad Media, con los que supongo que estaba familiarizado desde sus días de estudiante en Basilea, aunque no es claro si hubo alguna obra particular que tomase como modelo. La mayor semejanza es con las obras ilustradas de William Blake, con las que Jung estaba familiarizado, aunque no es seguro cuándo se encontró con ellas por primera vez”

También declara que: 
“Hacia el final de la segunda de las tres partes de la obra, titulada
 Liber Secundus, Jung escribió: "Debo dar con una pieza de la Edad Media -dentro de mí. Sólo hemos acabado la Edad Media - de los otros. Debo comenzar temprano, en aquel periodo en que murieron los eremitas”. La historia psicológica de la humanidad, tal como Jung la veía, vivía en el alma. En su enfoque el conflicto secular que emergió al comienzo del siglo XVI tubo consecuencias con las que Occidente aún estaba luchando, y había conducido a una separación de la ciencia natural y la religión, que Jung considero que su psicología intentaba resolver. Consiguientemente, después de trabajar en el Liber Novus, Jung pasó las décadas siguientes estudiando la psicología de la alquimia occidental, arguyendo que formaba una contraparte a su psicología del proceso de individuación.”

Más adelante cuenta:
 “Izdubar era un nombre antiguo que se le daba a la figura a hora conocida como Gilgamesh., basada en una mala transcripción. Se parece a una ilustración de él en Ausführliches Lexikon der griechischen und römischen Mythologie, de Wilhelm Roscher. Jung analizó la épica de Gilgamesh. en 1912 en Transformaciones y Símbolos de la Libido, usando la forma correcta. Su empleo de la forma más antigua indica aquí que este personaje se relaciona con la figura de la épica, sin ser idéntico a ella. Jung encuentra a Izdubar en una fantasía. Jung le dice que viene del Oeste, y le cuenta a Izdubar acerca de la puesta del sol, la redondez de la tierra y el vacío del espacio interestelar. Izdubar quiere saber de dónde ha obtenido este conocimiento, y si hay una tierra inmortal a la que se dirija el sol para renacer. Jung dice que viene de un mundo donde ésto es ciencia. Izdubar esta horrorizado de oir que nunca podemos alcanzar el sol y que no puede lograrse la inmortalidad, y se derrumba, envenenado por esta ciencia. Izdubar se pregunta si hay dos tipos de verdad. Jung dice que su verdad viene de las cosas externas, mientras que la verdad de los sacerdotes de Izdubar viene de las cosas internas. Jung enciende una cerilla y le muestra su reloj. Izdubar está sorprendido. Empero Jung le dice que la ciencia occidental no ha hallado un medio contra la muerte. Izdubar pregunta cómo puede vivir Jung con esta ciencia venenosa. Jung dice que se han acostumbrado, y han tenido que tragar el veneno de la ciencia. Izdubar pregunta si tienen Dioses. Jung dice, que no, sólo las palabras. Izdubar dice que ellos tampoco ven los Dioses. Jung dice que la ciencia les ha quitado la fe. Jung dice que no puede soportar tal pozo, por lo que ha ido al Este a buscar la luz de la que carecen en el oeste. Jung añora la verdad de Izdubar. Izdubar le dice que tenga cuidado, pues podría quedarse ciego. 

En términos del pensamiento de Jung, esta escena dramatiza el encuentro entre lo antiguo y lo moderno, el conflicto entre las verdades de la ciencia y las verdades del mito y la religión, que él esperaba reconciliar en la forma de su psicología.”

Puede consultarse la entrevista íntegra, picando este enlace

lunes, 14 de noviembre de 2005

Giordano Bruno dijo



He añadido a la página de reflexiones de Giordano Bruno nuevos fragmentos de otras obras (Del Principio de las Cosas, la Oratio Valedictoria, La cena de las cenizas, La lámpara de las treinta estatuas)

Así, este audaz pensador considerado rebelde, herético, impenitente y finalmente quemado por la Inquisición en febrero de 1600, escribía:

"El cuerpo está en el alma, el alma en el intelecto, el intelecto en la mente y no al revés.. Debes entonces pensar el ascenso y el descenso del espíritu según la imagen de una rueda, en la que vemos que ciertas partes se mueven hacia abajo para que otras partes a la vez se muevan hacia lo alto, mientras el centro indivisible y absoluto de la rueda está en calma... Tal es la naturaleza del alma, la que simultáneamente desciende a los entes inferiores para darles viva y asciende a los entes superiores para contemplarlos. Por la misma razón entendemos que el alma simultáneamente está como dispersa en la multitud y en la extensión de los entes con los que se comunica, y totalmente subsistente según un modo de ser más verdadero"

En el próximo intensivo sobre Giordano Bruno y la Imaginación Creadora se usarán estos fragmentos como base del seminario. Es visionaria su afirmación, escrita en su última obra publicada, diez años antes de su muerte atroz:
"He luchado; es mucho... La Victoria yace en manos del destino; sea de mí lo que fuere, y quien quiera que sea vencedor, las eras futuras no negarán que no temí a la muerte, no fui segundo de nadie en cuanto a constancia, y preferí una muerte animosa a una vida cobarde".
Cuando al final de su largo y tortuoso proceso se le comunicó la sentencia del Tribunal de la Inquisición, exclamó:
"Acaso tembláis más vosotros al pronunciar la sentencia que yo al recibirla"

En el intensivo se intentará apreciar en qué medida el pensamiento, la visión y la obra del gran mago renacentista puede arrojar luz en nuestras vidas y nuestra situación.
Un saludo
Enrique
A bono in bonum omnia diriguntur. Laetus in praesens neque census existimes, neque appetas dignitatem, fuge excessum, fuge negotia, laetus in praesens
(Todos son dirigidos por el bien al bien. Contento en el presente, no estimes las posesiones ni desees cargos, huye de los excesos, huye de los negocios, contento en el presente. Marsilio Ficino)

viernes, 11 de noviembre de 2005

Bruno y los vínculos eróticos


Con ocasión del inminente intensivo sobre "Giordano Bruno & la imaginación creadora", he publicado unas "Reflexiones sobre el De Vinculis in Genere de Giordano Bruno"
en las que, entre otras cosas, se lee que "el Eros es capar de crear imagenes mentales fantasiosas tanto en la propia mente (como originador) así como en la de los demás (aquellos que en cuanto amados se benefician del Eros de sus amantes). Esto es así porque el Eros es una experiencia que puede encenderse y transportarse a la psique de otras personas. En las relaciones interpersonales esta capacidad de sugestión erótica hace posible la creación de vínculos y lazos como por ejemplo, en diversas formas, entre dos amantes, dos amigos, entre los miembros de un partido político, entre un líder y sus seguidores. Y en política es el Eros -y no la razón como pretendía Aristóteles- lo que constituye la esencia del tejido de conexiones que mantiene unidas a las partes del todo, es decir, la sociedad".


El intensivo sobre Giordano Bruno tendrá lugar el sábado 26 de noviembre de 16 a 22 horas


Un saludo
Enrique

A bono in bonum omnia diriguntur. Laetus in praesens neque census existimes, neque appetas dignitatem, fuge excessum, fuge negotia, laetus in praesens
(Todos son dirigidos por el bien al bien. Contento en el presente, no estimes las posesiones ni desees cargos, huye de los excesos, huye de los negocios, contento en el presente. Marsilio Ficino)

sábado, 5 de noviembre de 2005

Giordano Bruno: Arte de la Memoria


Con ocasión del inminente seminario que tendrá el sábado 26 de noviembre sobre "Giordano Bruno y la imaginación creadora"


acabo de incluir un artículo de Carlos Muñoz Gutiérrez sobre "Bruno y el Arte de la Memoria", en el cual afirma:
"Nuestra magia sigue consistiendo en hacer maravillas, pero la maravilla consiste ahora en crear un significado allí donde existe un caos. Bruno se esforzó precisamente en componer un nuevo cosmos, en lo físico, lo moral y lo religioso, y además nos legó un método de creación de orden, o mejor, nos dijo que la labor del mago es componer métodos. La cuestión, no obstante sigue abierta, ¿crean nuestros métodos magia negra o magia blanca? Al menos deberíamos esforzarnos en no repetir la historia, y para eso hay que recordarla"

Pueden leerse mas artículos sobre Bruno aquí


Un saludo
Enrique
A bono in bonum omnia diriguntur. Laetus in praesens neque census existimes, neque appetas dignitatem, fuge excessum, fuge negotia, laetus in praesens
(Todos son dirigidos por el bien al bien. Contento en el presente, no estimes las posesiones ni desees cargos, huye de los excesos, huye de los negocios, contento en el presente. Marsilio Ficino)

lunes, 31 de octubre de 2005

Giordano Bruno: magia y psicología


Con ocasión del próximo seminario sobre "Giordano Bruno y la imaginación creadora"


acabo de incluir en la sección de artículos de interés, un fragmento del libro de Ioan P. Culiano: "Eros y magia en el Renacimiento"



En el texto Culianu compara "El Príncipe" de Maquiavelo y "De los vínculos en general" de Giordano Bruno, destacando la superioridad de visión y de vigencia de la obra de Bruno, cuya magia encuentra su práctica en la actual psicología social y sobre todo en el mundo de la publicidad y el marketing. Así, Culiano escribe que "la conclusión es evidente: el estado-mago agota su inteligencia creando diversiones internas y demuestra ser incapaz de elaborar una magia a largo plazo para neutralizar la hipnosis provocada por las cohortes policiales que van avanzando. Así y todo, parece que el futuro le pertenezca y aunque el estado policial consiguiera una victoria provisional, no cabría ninguna duda sobre esta cuestión: la coacción violenta deberá rendirse ante los procedimientos sutiles de la magia, la ciencia del pasado, del presente y del futuro".

Un saludo
Enrique

A bono in bonum omnia diriguntur. Laetus in praesens neque census existimes, neque appetas dignitatem, fuge excessum, fuge negotia, laetus in praesens
(Todos son dirigidos por el bien al bien. Contento en el presente, no estimes las posesiones ni desees cargos, huye de los excesos, huye de los negocios, contento en el presente. Marsilio Ficino)

lunes, 24 de octubre de 2005

Giordano Bruno y el arte de la memoria

Con ocasión del próximo seminario sobre "Giordano Bruno y la imaginación creadora" que daré a finales de noviembre, he incluido en la web una selección de notas tomadas de los estudios de Frances A. Yates: "Giordano Bruno y la tradición hermética", y "El arte de la memoria". En estas obras Yates muestra minuiciosamente cómo el arte de la memoria pasa de ser un recurso retórico, en principio útil para la vida cotidiana, a ser una investigación de los mundos interiores y, en el Renacimiento, un medio para transformar la conciencia, la sociedad y el mundo. Así, citando la frase de Giordano Bruno:"la divinidad habita en nuestro interior gracias a la reforma acaecida en el intelecto y la voluntad", Yates añade: "Para Bruno, la dignidad del hombre como mago reside dentro de su propio ser, y éste es el motivo que le impulsa a aplicar las técnicas mágicas que conducen a la gnosis individual sobre la imaginación considerada como una experiencia perteneciente al mundo interior"
Puedes consultar estos apuntes picando aquí


En un momento en que los individuos nos sentimos personalmente "impotentes" ante una "realidad" que se impone como un mundo accesible sólo tecnológica y colectivamente, es importante regresar a un Giordano Bruno y a un tiempo en que aún no se había perdido la convicción de que ""el espíritu imaginativo reclama ser el vehículo primero del alma, término medio entre lo temporal y lo eterno, por el que, sobre todo, vivimos." (Bruno)

Un saludo
Enrique
Centro Enrique Eskenazi

A bono in bonum omnia diriguntur. Laetus in praesens neque census existimes, neque appetas dignitatem, fuge excessum, fuge negotia, laetus in praesens
(Todos son dirigidos por el bien al bien. Contento en el presente, no estimes las posesiones ni desees cargos, huye de los excesos, huye de los negocios, contento en el presente. Marsilio Ficino)

jueves, 25 de agosto de 2005

Muchos temas para pensar

En el último mes he añadido muchos artículos nuevos a la página del Centro:

1) Los rostros, por Mario Satz

"Todo está en todo, tal y como puede apreciarse, pero mientras los chinos se esfuerzan por derivar del aspecto de una cara la fortuna que le corresponde, es decir su mayor o menor éxito social, los hindúes aspiran a que sus hijos e hijas respondan a una estética de corte mitológico, en una palabra que se asemejen a sus dioses por las mejillas o los hombros", escribe Satz

2) Imágenes y Símbolos en Marsilio Ficino, de Eugenio Garin, tomado de su libro "Medioevo y Renacimiento"

"para él filosofar no significa en modo alguno comprender racionalmente algunos aspectos de la experiencia, inventar instrumentos lógicos perfeccionados o recuperar el valor y el sentido del comportamiento humano: la auténtica filosófica no es eso, sino el descubrimiento del fondo misterioso del ser; consiste en atrapar su secreto y, a través de un conocimiento que está más allá del saber científico, llegar a comprender el significado último de la vida liberando al hombre del horror de su condición mortaI.
El hombre -así comienza la Theologia platonica, la obra maestrade la filosofía de Ficino- sería el más desgraciado de los animales que viven sobre la tierra si no pudiese llegar a la certidumbre de su salvación. Porque sólo al hombre le ha tocado en suerte, junto con la miseria de su finitud, la angustiosa conciencia de su insuperable limitación. A la imbecillitas corporis, que comparte con todos los seres vivos, sólo El añade una espasmódica inquietudo animi, una anxietas que es una
sed imposible de apagar con las fuentes terrenales. Porque -Ficino insiste constantemente en esto- el hombre está bajo la permanenteamenaza del dolor y la muerte: y, de forma aún más sutil, bajo la permanente amenaza de la comprensión de la vanidad radical de las cosas, de la comprensión de que vivimos en un mundo inconsistente, de sombras, de ilusiones; la comprensión de que nos movemos sobre la superficie de una realidad cuyo secreto se nos escapa"

3) Giordano Bruno y la imaginación, prólogo de Ignacio Gómez de Liaños a la nueva edición de "Mundo, Magia y Memoria", selección de textos de Giordano Bruno

""El hecho más visible de nuestro tiempo es, sin duda, la omnipresencia de las imágenes". Naturalmente, hablar de imágenes en ese contexto es también hablar de poesía y estética, pero sólo como factores que influyen en la formación de las sociedades y en la idiosincrasia de los que las integran, asunto que ya fue analizado por Platón en La República y Las Leyes cuando trata de las consecuencias políticas de la "poesía imitativa", esto es, del teatro. Pues la vida social. ¿qué es sino interpretación de papeles o roles? No se trata sólo de que, como quería Schiller en sus Cartas sobre la educación estética, el Estado se convierta en el espacio ideal del juego estético, sino en algo más radical: la comprobación de que las imágenes de los poetas -es decir, las "fábulas dramáticas"- son la materia prima con la que el legislador moldea al ciudadano. Basta leer "televisión, cine, revistas ilustradas, carteles" donde Platón escribe "poesía imitativa, teatro", para ver que los constituyentes estético-imaginarios de la sociedad siguen siendo válidos; más válidos, si cabe, en esta segunda mitad del siglo XX que en el siglo IV antes de Cristo"

4) Hermes en el mundo islámico, por Seyyed Hossein Nasr, donde se destaca la importancia de la tradición hermética en el Islam y su aporte al hermetismo Occidental.

5) Marsilio Ficino: De Amore (selección)

Fragmentos de este diálogo que tuve tal impacto en Occidente que fue la base de la idea del "amor platónico", así como la fuente de la tradición mágica del Renacimiento con la afirmación del Amor como Dæmon Magus, entre otras cosas.
"Aquí acontece una cosa maravillosa, cuando dos se aman mutuamente: él en éste, y éste en aquél vive. Ellos se corresponden de manera recíproca, y cada uno se entrega al otro, para recibir al otro. Y de qué modo ellos se entregan, se ve porque de sí se olvidan: mas no está tan claro cómo reciben al otro. Porque quien no se tiene a sí mismo, mucho menos puede poseer al otro. Antes bien, tanto el uno como el otro se tienen a sí mismos y al mismo tiempo al otro, porque este último se tiene a sí mismo, pero en aquél; en tanto que aquél se posee a sí mismo, pero en éste. Ciertamente mientras que yo te amo a ti, que me amas a mí, yo en ti, que piensas en mí, me hallo a mí mismo; y yo, por mí mismo despreciado, en ti que me cuidas me recupero. Y tú haces otro tanto conmigo.
Esto también me parece maravilloso: puesto que, desde el momento en que yo me perdí a mí mismo, si por ti me recupero, por ti me tengo a mí mismo. Si por ti yo me tengo a mí, yo te tengo a ti antes, y más que a mí; y estoy más próximo a ti que a mí. Ya que yo no me acerco a mí mismo por otro medio que no sea por ti."

6) He publicado la versión integral del CORPUS HERMETICUM, es decir: el Asclepius y los 18 tratados agrupados en el Poimandres. Obra fundamental para comprender el hermetismo que aflora de manera decisiva en la cultura del Renacimiento, para ejercer una perdurable influencia incluso en nuestros días


7) "Los colores y la Kábala", interesante artículo de MARIO SATZ, que sirve también de anticipo de su próximo intensivo sobre la Magia y Misterio de los Colores

"El Séfer yetzirá o Libro de la formación, documento kabalístico aún hoy en uso en la mayor parte de los círculos de estudio del tema y que data de los siglos III o IV de nuestra era, se insinúa que el Tetragrama y el sol, en hebreo shemesh tienen el mismo origen. Y que los signos del zodíaco, los meses, las tribus de Israel y –en la periferia– otra vez las chispas o letras del Nombre Inefable en distintas aliteraciones, constituyen esas formas del mundo a las que aludirá, muchos siglos después y en la Provenza francesa, el Bahir o Libro de la claridad. Pero incluso si no fuera así,si tal asimilación fuera pura metáfora, no podemos negar que todos los fuegos del universo, los internos –volcánicos, nucleares y fosfóricos–, y los externos –estelares– tienen un mismo linaje. Para los alquimistas medievales y los poetas místicos del Renacimiento, el fuego era el inevitable rito de paso a través del cual el alma del operador o artifex cambiaba de estado, pasando de lo que San Pablo denominaba –con genial perspicacia– alma viviente, a un nivel superior llamado espíritu vivificante. En términos sanjuaninos eso es "amada (el alma) en Amado (espíritu) transformada". Tal tránsito, sutil, continuo entre la parte y el todo, la criatura y su Creador, cada individuo en el seno de cada especie y cada especie en el diorama íntegro de la Creación, es percibido como un latido amplificado que los kabalistas sienten transcurrir entre las operaciones descendentes del orden aparente de las Escrituras señalizado por las consonantes lámed-bet, que juntas dan lugar a bal, voz que en hebreo significa no, nada, negación, y las operaciones ascendentes del orden secreto de la Torá, que están contenidas en el revés de bal, es decir en el leb o corazón"

8) He colgado también el primer diálogo que forma parte de "Sobre el infinito universo y los mundos" de Giordano Bruno, el heterodoxo mago y filósofo que fue quemado por la Inquisición, y que proponía una reforma del mundo y de la sociedad a través de una reforma de la imaginación

9) Reflexiones de Giordano Bruno, o sea una selección de textos de sus diversas obras, que contiene como primicia largos fragmentos de su "De vinculi in genere" (De los vínculos en general), nunca traducido al castellano.
Entre otras cosas, Giordano Bruno ha escrito:

"El espíritu imaginativo reclama ser el vehículo primero del alma, término medio entre lo temporal y lo eterno, por el que, sobre todo, vivimos."

"...la verdadera filosofía es tanto música o poesía como pintura; la verdadera pintura es tanto música como filosofía; la verdadera poesía -o música- es tanto pintura como cierta divina sabiduría... La potencia imaginativa es como un pintor, esto es, como el consolidador de imágenes infinitas, que fabrica haciendo múltiples combinaciones con las cosas vistas y oídas."

10) "La victoria de los iconoclastas", capítulo II de L'Imagination Symbolique de GILBERT DURAND

Este controversial capítulo se inicia con la observación de que "puede parecer doblemente paradójico querer tratar sobre "el Occidente iconoclasta". ¿Acaso la historia de la cultura no reserva este epíteto para la crisis que sacudió al Oriente bizantino en el siglo VII? ¿Y como puede tacharse de iconoclasta a la civilización que rebosa de imágenes, que ha inventado la fotografía, el cine, los innumerables medios de reproducción iconográfica?
Pero hay muchas formas de iconoclasia. Una, por defecto, rigorista, es aquella de Bizancio la cual, desde el siglo V, con San Epifanio, se manifiesta y se irá fortaleciendo bajo la influencia del legalismo judío o musulmán, y que será más bien una exigencia reformadora de "pureza" del símbolo contra el realismo demasiado antropomórfico del humanismo cristológico de San Germán de Constantinopla y después de Teodoro Estudita. Otra, más insidiosa, es de algún modo, por exceso, inversa en intenciones a la de los píos concilios bizantinos. Pues, si la iconoclasia del primer tipo a sido un simple accidente en la ortodoxia, se tratará de mostrar que la iconoclasia del segundo tipo, por exceso, por evaporación del sentido, ha sido el rasgo constitutivo y contínuamente agravado de la cultura occidental"
para concluir con la lapidaria dictámen de que "el "encogimiento" progresivo del campo simbólico conduce en el alba del siglo XIX a una concepción y a un papel extremadamente "estrecho" del simbolismo. Uno puede preguntarse a justo título si estos "tres estadios" que son los del progreso de la conciencia, no son acaso sino tres etapas de la obnubilación y sobre todo de la alienación del espíritu. Dogmatismo "teológico", conceptualismo "metafísico" con sus prolongaciones ockhamistas, y finalmente semiología "positivista", no son más que una progresiva extinción del poder humano de relacionarse con la trascendencia, del poder de mediación natural del símbolo"

El artículo de Durand ofrece convincentes razones acerca de por qué la imaginación, en los últimos siglos de Occidente, ha estado sistemáticamente prohibida, perseguida y arrinconada en el bául de lo arbitrario.

11) Finalmente, he colgado "La esfera de Pascal", breve ensayo de JORGE LUIS BORGES en el que alega persuasivamente que "quizá la historia universal es la historia de la diversa entonación de algunas metáforas."

Buena lectura!
Enrique

sábado, 4 de junio de 2005

Marsilio Ficino

En las últimas semanas he añadido a la web el escrito de Rocío de la Villa Andura sobre Marsilio Ficino, que sirve de introducción a su excelente traducción del "De Amore" para la editorial Tecnos.

Recuerdo que el sábado 2 de julio tendrá lugar el intensivo "Paracelso: medicina del cuerpo, medicina del alma", a cargo de la psicóloga junguiana Silvia Tarragó y E. Eskenazi.

domingo, 1 de mayo de 2005

Cartas de Marsilio Ficino

Acabo de publicar la carta que Marsilio Ficino escribió a Lorenzo de'Medici, "El tiempo debiera emplearse parcamente", inaugurando así una sección dedicada a las cartas del eminente pensador renacentista.

En esta carta Marsilio escribe:
"Creeme, no es sabio decir “viviré”; mañana es demasiado tarde para vivir; vive hoy. Lo que pido, Lorenzo, es fácil. Pasar una hora rectamente y con utilidad no es difícil; usa bien, te ruego, una hora cada día para alimentar la mente en estudios liberales, y ese poquito tiempo vívelo provechosamente para tí mismo. Pues el resto, si deseas, vívelo para otros. Como sabes, con frecuencias deberías vivir para otros si deseas vivir para tí mismo. Pero haz ambas cosas, por amor de Dios... Mas no me hagas más promesas para mañana; prometiendo lo que no tienes ni sabes si tendrás. Si sólo comieras o bebieras mañana, mi amigo, ¿no estarías muerto en tres días? Deja que este mañana muera hoy, déjalo morir de una vez, no sea que tú mismo mueras; nada es más falso que este mañana, que ha engañado a todos los hombres que la tierra ha engendrado..."

También he publicado una carta de Ficino sobre la música, en la que dice:

"Sucede que el alma y el cuerpo están mutuamente en armonía por cierta propiedad natural y, a su vez, lo están las partes del alma entre sí, y también el cuerpo en sus partes. Estas consonancias parecen reproducirla incluso los ciclos armónicos de las fiebres y de los humores, y el movimiento del propio pulso. La consonancia de las partes del alma, como Platón y Aristóteles indican y nosotros hemos experimentado con frecuencia, la conserva y devuelve la música noble; pero el concierto de las partes corporales, la medicina. Así pues, si concuerdan entre sí, como hemos dicho, alma y cuerpo, puede ser fácil el concierto de las partes del alma misma, e incluso puede cultivarse el de las del cuerpo"

viernes, 15 de abril de 2005

Poderío e impotencia de Einstein

Acabo de publicar en la página del Centro este irónico artículo que el gran escritor argentino Ernesto Sábato escribió en 1955, con ocasión de la muerte de Einstein, y que puede leerse aquí:
http://homepage.mac.com/eeskenazi/sabato.html

En él, entre otras cosas, puede leerse:
"Hay dos atributos que siempre confieren prestigio ante las masas: la oscuridad y el poder. Ambos los posee la ciencia en grado supremo, y son la causa de la nueva idolatría.
Durante siglos, el hombre de la calle tuvo más fe en la hechicería que en el conocimiento científico: para ganarse la vida, Kepler debió trabajar de astrólogo; hoy, los astrólogos anuncian en los diarios que sus procedimientos son estrictamente científicos. El ciudadano cree con fervor en la nueva magia"



Un saludo
Enrique
http://homepage.mac.com/eeskenazi/

lunes, 14 de marzo de 2005

La Papisa, por Andrea Vitali

Continuando con la traducción de los "Ensayos sobre la iconografía del Tarot" de Andrea Vitali, acabo de publicar su artículo sobre La Papisa, en el que entre otras cosas se narra el proceso contra Manfreda de Visconti y las Guglielminas.

viernes, 25 de febrero de 2005

El ciclo del Tarot



En una lista internacional de Tarot (TarotL) el investigador de la historia del Tarot, Michael Hurst, escribió un interesante mensaje ofreciendo una interpretación sobre la secuencia central de los Triunfos dentro del marco de la tradición cultural e inconográfica típicas de finales de la Edad Media y de comienzos del Renacimiento.
Señala la importancia de los grandes literatos: Boecio y su "Consolación de la Filosofía", Dante y la "Divina Comedia", Petrarca y sus "I Trionfi", Boccaccio y su "De Casibus". A través del análisis de fuentes, influencias y referencias, Hurst ofrece una lúcida y rigursa interpretación de la secuencia de Triunfos del Tarot. Amablemente me ha autorizado a traducir su mensaje en castellano, cosa que he hecho y publicado, añadiéndole ilustraciones de interés iconográfico.
Su artículo "La secuencia central de los Triunfos de Tarot" ofrece un acercamiento al Tarot radicalmente distinto de las especulaciones "esotéricas" al uso: como las provenientes de "ocultistas" y sus continuas e infundadas referencias a Hermes, los egipcios, la Cábala, los Rosacruces, que son traídas de los pelos y no tienen la menor base histórica; en lugar de ello, su amorosa atención a la iconografía y al contexto histórico nos permite apreciar que el Tarot es una obra de arte y además una rica referencia alegórica a temas clásicos como la vanidad de las cosas mundanas, el Triunfo de la Muerte, el Triunfo de la Fortuna y la promesa de un triunfo final de la Eternidad.

miércoles, 9 de febrero de 2005

miércoles, 2 de febrero de 2005

sábado, 29 de enero de 2005

Ensayos sobre iconografía del Tarot por Andrea Vitali

Graduado en estudios clásicos en la Universidad de Boloña, Andrea Vitali fundó en 1986 la Asociación Cultural llamada "Le Tarot", formada por profesores universitarios y expertos en disciplinas históricas y científicas. Como Presidente de la Asociación, se hizo cargo y organizó personalmente los proyectos de las exposiciones más importantes llevadas a cabo en Italia acerca del universo simbólico del Tarot (en Ferrara, Roma, Turín, Boloña y Catania). A estas exposiciones contribuyeron varios museos importantes del mundo, como el Metropolitan Museum of Arte -New York-, la National Gallery of Art -Washington-, el Graphische Sammlung Alvertina -Viena-, la Galleria degli Uffizi -Florencia- y muchas otras instituciones internacionales.
Como inconlogista y medievalista, Andrea Vitali ha publicado varios ensayos sobe la simbología y la iconografía alegórica del Tarot Renacentista, publicados en los catálogos de las exposiciones: "Tarots. Cartas en la Corte: diversión y magia en la corte de los Estensi" (Ferrara 1987) y "Tarot: arte y magia" (Boloña 1994). Otros ensayos y contribuciones científicas que ha escrito se han publicado por Edizioni Electa,Il Meneghello y Le Tarot
Es un honor contar con su autorización & apoyo fin de traducir y publicar sus Ensayos sobre la Iconografía del Tarot en la página del Centro.

donde ya pueden consultarse su Ensayo sobre El Colgado y su Ensayo sobre El Loco
,
el cual muy pronto será seguido por sus Ensayos sobre la iconografía de La Templanza, La Torre, La Estrella, La Luna, El Sol & El Mundo.

Estos Ensayos son imprescindibles para ubicar el tarot en la adecuada perspectiva histórica del Renacimiento Italiano, que es donde tuvo su orígen y adonde remite el significado de las láminas, y para intentar comprenderlo en sus propios términos, más allá de las ulteriores "interpretaciones ocultas"

viernes, 7 de enero de 2005

Marsilio Ficino: Meditaciones sobre el alma

Traducción de Enrique Eskenazi de la Introducción a "Meditations on the Soul: Selected Letters of Marsilio Ficino", por Clement Salaman.



Pocos hoy leerían un libro de filosofía del siglo XV por algo más que un sentido del deber. Pero las cartas de Marsilio Ficino (1433-1499) de Florencia son una excepción. Están inspiradas filosóficamente por Platón, pero también tienen un atractivo inmediato porque conectan con lo que todos sabemos pero mayormente ignoramos: el conocimiento de nuestra propia alma. En muchas de estas cartas Ficino nos apremia directa o indirectamente a cultivar nuestra alma, un mensaje que en nuestro propio tiempo ha sido retomado con gran elocuencia y poder por Thomas Moore (especialmente en su libro "Care of the Soul"). En el sentido de Moore estás cartas son "animadas" (soulful). Nos invitan a volver a considerar aquellas áreas de nuestras vidas que hemos descuidado o sobre las que tenemos puntos de vista rígidos. Sobre todo, nos aconsejan no perseguir los objetos de los sentidos por sí mismos. Ficino escribe (carta 19), "Sólo puedo considerarlo como el más insensato de los actos, el que mucha gente con gran diligencia alimenta a una bestia, es decir, su cuerpo, un animal salvaje, cruel y peligroso; pero se permiten ellos mismos, es decir, el alma, en tanto tienen una, morir de inanición".
Sin embargo Ficino no es ningún asceta. No es un místico medieval que se aleje con disgusto del mundo. Llama nuestra atención a lo que es verdaderamente bueno y verdaderamente hermoso en el mundo y en nosotros mismos y nos invita a volvernos a ello. Sólo de este modo puede disfrutarse todo, sólo de este modo puede realmente alimentarse el alma. Escribe en la carta 2.34: "Qué vergüenza para los mortales, una y otra vez qué vergüenza, digo, por nada sino por esto: se deleitan en bienes mortales y al hacerlo ignoran el eterno bien mismo".
Ficino no dice que las cosas del mundo no deban disfrutarse, sino que no pueden disfrutarse verdaderamente sin estar referidas a un bien mayor, del cual son parte.
Lo que hace que las cartas de Ficino sean hoy relevantes es que da muchos ejemplos de las maneras en que pueden alimentarse nuestras almas -en situaciones que son tan comunes, usuales y difíciles como lo eran hace quinientos años. Aquí sólo pueden citarse unas pocas, pero hay varios ejemplos. En la carta 1.11 habla de encontrar tiempo para estar solo para la contemplación. Dice "quien desee conseguir a Dios que evite grandes números y movimientos tanto como pueda. Retirémonos por tanto, mi Gregorio, retirémonos en aquella única torre de guardia del alma donde, como dice Platón, la luz no vista brillará incesantemente sobre nosotros"
Hasta los golpes del dolor pueden volverse un ocasión para el cultivo del alma. En agosto de 1473 escribe a Gismondo della Stufa (carta 1.15):

"Si cada uno de nosotros, esencialmente, aquello que es lo mayor dentro nuestro, aquello lo que siempre permanece igual y por lo cual nos entendemos, entonces ciertamente el ama es el hombre mismo y el cuerpo no es sino su sombra. Cualquier desgraciado que esté tan engañado como para creer que la sombra del hombre es el hombre, como Narciso se disuelve en lágrimas. Sólo cesarás de sollozar, Gismondo, cuando dejes de buscar a tu Albiera degli Albizzi en su oscura sombra y comiences a seguirla mediante su propia clara luz"

La posesión consciente de talentos notables puede usarse para alimentar el alma -o para matarla de hambre. Esto depende si quien posee estos talentos los atribuye a su ego y a sus propios méritos, o si reconoce que vienen de arriba y son para servir a Dios. Después de alabar los dones extraordinarios de Lorenzo de Medici en una carta a él fechada el 21 de enero de 1474 (carta 1.26) Ficino continúa como sigue: "Querido amigo, digo que estas cualidades están en ti, pero no se originan de ti. Pues tales maravillas son sólo obra de Dios omnipotente. Hombre excelente, eres el instrumento de Dios, adecuado para realizar grandes obras... Por lo tanto continuarás realizando con éxito estas maravillosas obras, en tanto obedezcas al divino creador"
El dolor de ser insultado y agraviado también puede cambiarse para el bien del alma. Ficino explica en una carta a su amigo Giovanni Cavalcanti (carta 10) escrita en marzo de 1474:

"Dices que uno de tus parientes se sintió herido los otros días por los insultas de alguna gente insolente. El hombre que actúa injustamente, Giovanni, se hace injusticia a sí mismo; porque perturba el alma y le estampa a marca de una mala disposición. Es por esta conducta deshonrosa que sufre odio, peligro y desgracia. Aquél que acepta la ofensa, la recibe de sí mismo y no de quien le ofende. Pues el alma racional -que es el hombre mismo- no puede ser ofendida a menos que él considere que la injusticia es un mal para él: y esto depende de nuestro juicio. Por lo tanto, que ningún hombre culpe a otro, sino a sí mismo: pues ningún hombre puede ser ofendido sino por sí mismo, y que el que se queja piense cómo puede castigarse, esto es, mediante disciplina y corrección, en lugar de idear castigo para el ofensor.
¿No has visto a los niños patear a una piedra que se les ha arrojado, aunque no les haya golpeado? Aun cuando no han sido lastimados por la piedra, se hieren a sí mismos al patearla. Del mismo modo el imprudente, cuando el asno le da una coz, golpea al animal con su puño, o más bien se golpea a sí mismo. En verdad, es de sus propias opiniones de donde recibe tales heridas que, como pelotas, rebotan contra quien las arroja. Acaso dirás que es difícil no desear venganza. Pero no hay duda de que si los hombres perdonan Dios, que es el más justo, restablecerá el equilibrio un poco más tarde"

El cuidado de Ficino por las almas de la humanidad provenía de un profundo amor. La base de este amor era que veía a los demás en sí mismo. Dice que el amante forma en su corazón una imagen del amado. Al ver esta imagen el amado se reconoce en el amante, pero se purifica y transforma por ese mismo amor. De este radiante sí mismo se enamora. Así, la pareja se vuelven ambos amantes y amados. Pero este Yo radiante es divino. Está siempre presente, siempre pleno, siempre gozoso. De acuerdo con Ficino doquiera que haya dos amigos, Dios siempre es el tercero. Por ello la verdadera amistad siempre es divina. Pues la amistad no es sino el amor hecho firme y pronto. No es fácil ver límites en el amor o en la amistad de Ficino. En muchas de sus cartas se asegura de afirmar que el amigo a quien se dirige y él mismo son uno. La gran fuerza del amor es universal. Ficino dice en el segundo discurso de su "Comentario sobre El Banquete de Platón" (al que suele referirse como "De amore") que "la Divina Belleza (que es Dios) crea Amor en todo, esto es, deseo por Sí misma, porque si Dios atrae el mundo hacia Sí, y el mundo es atraído por El, hay una continua atracción, comenzando con Dios, yendo hacia al mundo y acabando al final en Dios, una atracción que regresa al mismo sitio de donde comenzó como si fuera una especie de círculo".
En otras palabras, todo el acontecimiento de la creación, tanto su comienzo como su fin, se mueve por amor. Por supuesto, es a través de este amor que se alimenta realmente el alma. Al alma, al reconocer su verdadera naturaleza, comienzan a salirle alas; como dice Ficino en la carta 35, comienza a volar de regreso a su verdadero hogar. Al fin se da cuenta de su naturaleza infinita, una transformación sublime que Ficino describe en las cartas 29 y 59. Esta transformación del Hombre en Dio es verdadero destino del Hombre. En la carta 12 Ficino escribe: "No fue para las cosas pequeñas sino para las grandes que Dios creó a los hombres quienes, conociendo las grandes, no se satisfacen con pequeñeces. En verdad, fue sólo para lo ilimitado que El creó a los hombres, que son los únicos seres sobre la tierra que han re-descubierto su naturaleza infinita que no están plenamente satisfechos por nada limitado, por grande que ello pueda ser". Aquí Ficino parece expresar el espíritu esencial del Renacimiento.

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lunes, 3 de enero de 2005

Una astrología hermética, por Darcy Woodall

Ante todo quiero agradecer a Darcy Woodall por haberme dado permiso para traducir y publicar en la sección de “Artículos de interés” de la página del Centro, su interesante estudio “Una astrología hermética. Del Renacimiento al comienzo de la Edad Moderna“



“ Así, si la ciencia en sus comienzos no socavó la práctica astrológica y, de hecho, la estimuló en muchos aspectos, ¿cuál fue la razón para la dramática defunción de la astrología? Para esta parte de la historia tenemos que volvernos al asunto del cristianismo y la astrología. “La batalla alrededor de la astrología tocaba todos los aspectos de la cultura” (Garin 1983, 5). Una de las consecuencias más dramáticas del renacimiento hermético fue la extraordinaria repercusión negativa religiosa y política generada por la rebelión protestante, y la contra-reforma lanzada por la Iglesia Católica. Desde el advenimiento del cristianismo antiguo, siempre había habido intensos debates entre los teólogos concernientes al papel de la astrología judiciaria, pero la Iglesia nunca había cuestionado la existencia de una causalidad celeste sobre el mundo natural: el único debate había sido respecto a la relevancia de la causalidad celestial en el alma humana. En tanto los astrólogos no desafiaron la doctrina cristiana que exaltaba la libertad moral de la voluntad humana (“el hombre sabio es el amo de las estrellas”), la astrología podía montarse a horcajadas de un cerco teológico y subsistir con diversos grados de aprobación tácita por parte de la Iglesia.

La Reforma protestante desató uno de los periodos más represivos en la historia cristiana. Dentro de uno cien años después de que Martín Lutero clavara sus estridentes demandas en la iglesia de Wittenberg, habían surgido por toda Europa, eventualmente llegando hasta Norteamérica, iglesias separatistas crecientemente reaccionarias y fundamentalistas. La Iglesia Católica reacción al profundo cuestionamiento de la Reforma sobre su hegemonía con un esfuerzo ferozmente sistemática por purgarse de toda infección pagana (demoníaca, mágica e idólatra) herética: una de las acusaciones más serias de la Reforma (Tarnas, 1990, 238). El cambio en la actitud de la Iglesia hacia la astrología fue sorprendentemente rápido; la Reforma había golpeado duro y los príncipes de la Iglesia estaban muy asustados, por primera vez en cientos de años. En 1585, sólo quince años después de la muerte del Papa Pablo III (que mantuvo un profundo y duradero interés por la astrología) Sexto V sacó la primera bula papal prohibiendo la astrología judiciaria (los astrólogos incluso habían comenzado a hacer predicciones para la Iglesia!). La segunda bula en 1631 amplió la primera y la astrología,, que había coexistido con la Iglesia durante siglos fue tachada de herejía en términos nada ambiguos (Campion 1989, 78; Whitfield 2001, 163). Consiguientemente los textos herméticos, incluyendo aquellos sobre astrología judiciaria, magia “natural” neoplatónica, alquimia y Kabbala fueron censurados en tanto se vinculaban ya no con una forma divina de sabiduría antigua sino con el paganismo, la idolatría, y asociación con los demonios. Se prohibieron todos los modos de adivinación y la astrología perdió rápidamente su lugar en los centros de enseñanza (Couliano, 1987, 202-3). A finales del s. XVI, por decreto papal, la enseñanza de la astrología judiciaria se eliminó de las universidades italianas, tendencia que culminaría con el cierre de la última universidad con cátedra de astrología en Francia en 1770. Los astrólogos, temerosos tanto de la excomunión como de la acusación de herejía (que implicaba sentencia de muerte cierta), comenzaron a renunciar a la astrología.

En el siglo XVI, tanto en la Europa protestante como en la católica, las llamadas brujas se cazaban y quemaban en números alarmantes; una histeria conformada por la misma estrechez que engendró la destrucción puritana de las imágenes religiosas: “En ambos casos la víctima fue la fantasía humana” (Couliano 1987, 91). En 1600, el mundo de la enseñanza fue sacudido por la ejecución mediante fuego de Giordano Bruno, un filósofo hermético que tuvo el coraje de defender su visión de un universo infinito. En Inglaterra, el otrora venerado Dr. John Dee fue tachado de brujo y sufrió la destrucción de su famosa biblioteca a manos de la turba del pueblo. Destruida su reputación, murió en la pobreza y el desconocimiento, y sus considerables contribuciones técnicas, matemáticas y de navegación se descartaron mayormente. Galileo fue juzgado por la Inquisición, no porque fuera un defensor de la ciencia, sino porque osó argumentar contra la doctrina de la Iglesia de un “universo amurallado”. Incluso Newton mantuvo en privado sus experimentos alquímicos “porque tenía una cabeza sobre sus hombres y prefería que permaneciera allí” (Ibid., 81). Hay que recordar también que todos estos hombres se consideraban, ante todo, devotos cristianos.

El re-descubrimiento del hermetismo abrió una profunda bifurcación en el mundo europeo. En una dirección hay una apertura hacia la imaginación, hermosamente explicada por Marsilio Ficino; la otra era hacia la adulación y culto del orden ideal. Al final, los sueños utópicos concretos empujaron a los hombres a una búsqueda fútil de un sistema físico perfecto que, fantaseaban, podrían controlar si tan sólo pudieran descubrir sus leyes. Cuando las leyes de la gravedad de Newton determinaron que las fuerzas físicas causales entre la Tierra y los planetas eran despreciables, se rompió irrevocablemente la relación cósmica entre los cielos y la Tierra. El impacto que los movimientos puritanos tuvieron sobre este periodo fundamental fue enorme; el paisaje psíquico así como la topografía social se transformaron dramáticamente. Cualquier cosa imaginaria o mítica se asociaba con idolatría o superstición: los dos lados de la misma moneda puritana. La represión de la facultad humana de la imaginación forzó una estricta confianza en la primacía de aquello que podía cuantificarse, esto es, “lo real”. El único valor cualitativo aceptable era aquello que era o bien “correcto” o “errado”. Una vez más, la Verdad quedó predeterminada por la autoridad, eclesiástica o científica; la visión individual era o subjetiva o demoníaca. Como la metafísica fue separada de la física, las únicas fuentes relevantes de conocimiento eran o bien científicas: empíricas o verificables, o basadas en interpretaciones estrechas y literales de la Biblia. Los “puritanos”, tanto religiosos como no religiosos, comenzaron a elevar el principio mecanicista por encima de una creencia en el creador que había inspirado la búsqueda de sus leyes. Más notablemente aún, la comprensión del alma cambió, la poética conectiva del alma devino una abstracción (es decir, no real) y el mundo de la naturaleza viviente se volvió un muerto mecanismo causal. Para muchos la vida se volvió des-animada; vacía y carente de significado“

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martes, 28 de diciembre de 2004

Orfeo redivivo: la magia musical de Marsilio Ficino, por Angela Voss



Marsilio FicinoMarsilio Ficino (1433/1499), jefe de la Academia Platónica de Florencia, fue uno de los más grandes humanistas del Renacimiento Italiano, propgador del neoplatonismo y traductor al latín, entre otras, de las obras de Platón, Plotino y Jámblico, así como del Corpus Hermeticum. En el corazón de su pensamiento reside la noción de alma humana vinculada al alma del mundo, junto a la noción de la belleza y del amor (furor poético) que las vincula. Filósofo, escritor, poeta, músico y astrólogo, el mismo Lorenzo de Medicis lo consideraba como la reencarnación de Orfeo.
James Hillman ha defendido el redescubrimiento de Ficino como parte del "movimiento hacia el Sur" del diálogo con la psique, esto es: la psicología.

Con la traducción del ensayo de Angela Voss: "Orfeo redivivo: la magia musical de Marsilio Ficino" (de quien he traducido ya su "De la Alegoría a la Anagoge: la cuestión de la percepción simbólica en un mundo literal") comienzo una serie de traducciones de artículos de Voss sobre Ficino, que continuarán con "La música de las esferas. Ficino y la armonia en el Renacimiento", y "La Astrología de Marcilio Ficino: ¿adivinación o ciencia?" así como con la traducción de algunos textos tomados de los libros y las cartas de este inspirado pensador, alguna de cuyas frases conviene recordar:

“Fue la obra maestra del divino Platón, como señalan los Diálogos de Parménides y Epinomio, revelar el principio mismo de unidad en todas las cosas, que él llamó apropiadamente el Uno mismo. Afirmó también que hay una verdad en todas las cosas, es decir, la Luz del Uno mismo, que se derrama sobre todas las mentes y las formas, presentando las formas a las mentes y uniendo las mentes a las formas.”

"Ciertamente, el amor (tal como lo definen los filósofos) es la aspiración a la belleza" (Carta 47, a G. Cavalcanti)

"El principal argumento del De Amore como tratado sobre el amor puede parafrasearse así: el cosmos consiste en una jerarquía de seres que se extiende desde Dios (unidad) hasta el mundo físico (multiplicidad). En esta jerarquía cada nivel surge del nivel de arriba en una emanación descendente a partir de Dios, y desea elevarse a su nivel superior en un retorno ascensional a Dios. Este deseo de retornar a la propia fuente se llama amor, y la cualidad en la fuente que atrae este deseo se llama belleza. El alma humana, como parte de la jerarquía de seres, está comprometida en este mismo proceso de descenso a partir de Dios y de retorno a Dios" (Comentario sobre el Symposium de Platón)